Quiénes Somos

Historia:

Fundación Calleja es una institución que nace en el año 2014 por iniciativa de la familia Calleja y como agradecimiento a los salvadoreños por el apoyo recibido por más de 65 años. Este proyecto surge para generar un cambio en la vida de quienes más lo necesitan en El Salvador, con el objetivo de crear las plataformas y sumar esfuerzos, para solventar  retos estructurales del país, y para alcanzar el desarrollo sostenible en las futuras generaciones.

Esta fundación se plantea como primer desafío mejorar la calidad educativa y tecnológica de nuestros niños y jóvenes, además de incentivar el desarrollo comunitario a través del trabajo constante en la prevención de la violencia, mediante el desarrollo de una mística de valores en los alumnos, maestros y en las comunidades.

Visión:

Generar una cultura de corresponsabilidad social entre la empresa privada, el Estado, la cooperación internacional y todos nuestros ciudadanos con el propósito de potenciar y coordinar esfuerzos que solventen problemas estructurales en el desarrollo social del país.

Misión:

Ser una organización eficaz y transparente que incentiva a los salvadoreños a contribuir al desarrollo social con nuestro ejemplo.

Mensaje del Presidente

Carlos Calleja

Mi familia y yo estamos muy agradecidos con todo lo que El Salvador y su gente nos ha dado, nos sentimos privilegiados y sabemos que eso conlleva una gran responsabilidad, que tomamos muy en serio, es por eso que surge Fundación Calleja para devolver a nuestra gente un poco de lo que nos ha dado.

Partimos de la filosofía que los empresarios debemos hacer la diferencia y con nuestra experiencia hemos aprendido que no se trata de regalías, al contrario nuestra gente es lo más valioso con que contamos, se caracteriza por ser muy trabajadora y lo que necesita es esa oportunidad de ser productivos, pues la voluntad y el deseo es lo que nos sobra, necesitamos brindar capacitación para que todos seamos multiplicadores de progreso.

Tengo la convicción que cada uno de nosotros debemos de convertirnos en dinamizadores de desarrollo para nuestra nación, fortaleciendo la base de la pirámide social y que seamos muchos los que empujemos al país hacia el progreso.

La pobreza y la falta de oportunidades son nuestros mayores enemigos y para que nuestros niños y jóvenes entiendan que no hay una vida digna en las pandillas tienen que creer y ver que si hay oportunidades en El Salvador.